La neuromodulación ha experimentado una importante evolución durante los últimos años. Técnicas como la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) ya no se plantean únicamente mediante protocolos generales aplicados de la misma forma a todos los pacientes. El objetivo actual es avanzar hacia una neuromodulación personalizada, capaz de tener en cuenta las características clínicas, funcionales y cerebrales de cada persona. En un vídeo reciente del Instituto Andaluz de Salud Cerebral, el Dr. Álvaro Moleón Ruiz explica cómo la incorporación del electroencefalograma, la resonancia magnética funcional, la neuronavegación y las pruebas psicométricas permite diseñar protocolos de estimulación progresivamente más individualizados.
En pocas palabras: los principales avances en neuromodulación buscan seleccionar con mayor precisión la zona cerebral, la intensidad, el patrón de estimulación y la organización de las sesiones más adecuados para cada paciente.
¿Qué es la neuromodulación?
La neuromodulación engloba diferentes técnicas dirigidas a modificar de forma controlada la actividad del sistema nervioso. Puede realizarse mediante estímulos magnéticos, eléctricos o acústicos, dependiendo del procedimiento y del objetivo terapéutico. Una de las técnicas de neuromodulación no invasiva más utilizadas es la Estimulación Magnética Transcraneal. La EMT utiliza una bobina colocada sobre el cuero cabelludo para generar pulsos magnéticos que modulan la actividad de regiones y circuitos cerebrales concretos. Se trata de un procedimiento ambulatorio que no requiere anestesia ni hospitalización. Su indicación, el tipo de protocolo y los parámetros aplicados deben establecerse siempre después de una valoración médica individualizada.
De los protocolos generales a la neuromodulación personalizada
- ¿Qué circuito cerebral está relacionado con los síntomas predominantes?
- ¿En qué punto concreto debe colocarse la bobina?
- ¿Qué intensidad y patrón de estimulación conviene aplicar?
- ¿Cuántas sesiones necesita el paciente?
- ¿Es adecuado utilizar un protocolo estándar o uno acelerado?
- ¿Cómo puede medirse la evolución clínica y funcional?
Principales avances en la personalización de la EMT
1. Electroencefalograma y mapeo cerebral
El electroencefalograma permite registrar la actividad eléctrica cerebral. Cuando estos datos se analizan cuantitativamente mediante EEG o qEEG, es posible estudiar la distribución de las distintas frecuencias cerebrales y determinados patrones de conectividad y funcionamiento. Esta información puede complementar la historia clínica, las pruebas psicométricas y la evaluación neuropsicológica. En el IASC, la cartografía cerebral mediante qEEG puede utilizarse como herramienta de apoyo para orientar y monitorizar determinados tratamientos de neuromodulación. No obstante, un mapa cerebral no debe interpretarse de forma aislada ni constituye por sí solo un diagnóstico. Su utilidad depende de que los resultados se integren con los síntomas, los antecedentes, la exploración clínica y el resto de las pruebas.
2. Resonancia magnética estructural
La resonancia magnética estructural ofrece una imagen detallada de la anatomía cerebral de cada persona. Al incorporarla a la planificación de una sesión de EMT, permite localizar las regiones cerebrales teniendo en cuenta las características anatómicas individuales. Esto supone un avance respecto a los métodos basados exclusivamente en medidas externas del cráneo, ya que ayuda a identificar una diana anatómica y a reproducir su localización durante las distintas sesiones.
3. Resonancia magnética funcional
La resonancia magnética funcional permite estudiar cómo se activan o se relacionan diferentes regiones cerebrales. En determinados protocolos, se utiliza la conectividad funcional en reposo para localizar, dentro de una región cerebral, el punto que presenta una relación más relevante con el circuito que se desea modular. En el tratamiento de la depresión, por ejemplo, diferentes líneas de investigación estudian la relación entre áreas de la corteza prefrontal y regiones más profundas implicadas en la regulación emocional. La resonancia funcional no es necesaria en todos los casos ni garantiza por sí sola una mejor respuesta, pero puede aportar información adicional para seleccionar una diana más individualizada en pacientes determinados.
4. Neuronavegación
La neuronavegación traslada la información obtenida mediante resonancia magnética al momento real del tratamiento. El sistema permite visualizar la posición de la bobina con relación al cerebro del paciente y guiar su colocación sobre la diana seleccionada. Entre sus principales aportaciones se encuentran:
- Localizar con precisión la región cerebral que se quiere estimular.
- Controlar la posición y orientación de la bobina.
- Reproducir el mismo punto durante las sucesivas sesiones.
- Registrar la aplicación del tratamiento.
- Reducir la variabilidad derivada de la colocación manual.
La neuronavegación mejora la precisión técnica del procedimiento. Sin embargo, la investigación continúa estudiando en qué pacientes y protocolos esa mayor precisión se traduce en una diferencia clínica significativa.
5. Evaluación clínica y pruebas psicométricas
La tecnología no sustituye la valoración médica. La personalización comienza con una evaluación completa de los síntomas, la evolución del trastorno, los tratamientos anteriores, la medicación, las posibles comorbilidades y los objetivos terapéuticos. Las pruebas psicométricas permiten medir de forma sistemática la intensidad de determinados síntomas antes, durante y después del tratamiento. Esta evaluación ayuda a comprobar la evolución y a decidir si es necesario mantener o modificar algún parámetro.
¿Qué elementos puede personalizar un protocolo de EMT?
La neuromodulación personalizada no consiste únicamente en encontrar un punto diferente del cerebro. La planificación puede afectar a diversos elementos del tratamiento:
- La diana cerebral: región o circuito hacia el que se dirige la estimulación.
- El lado de aplicación: izquierdo, derecho o bilateral, dependiendo del objetivo clínico.
- La intensidad: adaptada a los umbrales neurofisiológicos y a la tolerancia del paciente.
- El patrón de estimulación: alta frecuencia, baja frecuencia o theta-burst, entre otros.
- El número de pulsos: determinado por el protocolo seleccionado.
- La frecuencia de las sesiones: sesiones diarias o varias aplicaciones durante una jornada.
- La duración total: número de semanas y posible fase de mantenimiento.
El diagnóstico es importante, pero no es el único criterio. También deben considerarse los síntomas predominantes, la edad, los antecedentes, la tolerabilidad y los resultados obtenidos durante el seguimiento.
Protocolos acelerados: varias sesiones en una misma jornada
Otro de los principales avances en neuromodulación es el desarrollo de protocolos acelerados de EMT. Estos protocolos concentran varias sesiones en una misma jornada, separadas por intervalos establecidos. Algunos utilizan estimulación theta-burst intermitente o iTBS, un patrón capaz de administrar la estimulación en menos tiempo que determinados protocolos convencionales. El objetivo es concentrar el tratamiento en menos días y facilitar el acceso a programas intensivos. Esto no significa que todas las personas deban recibir varias sesiones diarias. El número de aplicaciones, los intervalos y la intensidad deben ajustarse a cada caso. En población infantil, personas mayores o pacientes con circunstancias clínicas especiales puede ser recomendable utilizar una progresión diferente. La decisión debe tomarse después de revisar la historia clínica, las posibles contraindicaciones y la tolerabilidad.
¿Qué dice actualmente la evidencia científica?
Los estudios sobre protocolos acelerados, conectividad funcional y selección individualizada de las dianas muestran resultados prometedores, pero no completamente uniformes. Algunos ensayos controlados han observado una reducción clínicamente relevante de los síntomas depresivos con protocolos acelerados y dirigidos mediante conectividad funcional. Otros estudios no han encontrado diferencias significativas entre determinadas formas de personalización y la estimulación simulada o los métodos convencionales. Esta diversidad de resultados no invalida la personalización. Indica que todavía es necesario determinar qué biomarcadores, técnicas de imagen y parámetros aportan una ventaja real, y en qué perfiles de pacientes. Por ello, conviene diferenciar entre:
- Tecnologías que mejoran la precisión de la aplicación.
- Protocolos que ya cuentan con evidencia clínica.
- Avances prometedores que todavía están siendo investigados.
La neuromodulación personalizada debe entenderse como un proceso clínico basado en la integración de información, no como una promesa de resultados garantizados.
¿Qué pacientes pueden beneficiarse de una valoración?
La Estimulación Magnética Transcraneal puede valorarse en personas con determinados trastornos psiquiátricos o neurológicos, especialmente cuando la respuesta a los tratamientos habituales ha sido insuficiente, existen problemas de tolerabilidad o se considera conveniente incorporar una intervención de neuromodulación. Entre sus principales ámbitos de aplicación se encuentran la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo y determinadas adicciones. La indicación concreta depende del diagnóstico, el dispositivo, el protocolo disponible y la evidencia existente para cada caso. Antes de iniciar el tratamiento es necesario realizar una valoración médica y revisar posibles contraindicaciones, como determinados implantes metálicos o electrónicos, antecedentes de crisis epilépticas y otras situaciones que puedan modificar la seguridad del procedimiento.
Neuromodulación personalizada en el IASC
Desde que el Instituto Andaluz de Salud Cerebral comenzó a aplicar la EMT en 2021, su modelo ha evolucionado hacia una planificación cada vez más individualizada. La Unidad de Neuromodulación del IASC integra la valoración clínica con herramientas como el electroencefalograma, el mapeo cerebral, la resonancia magnética estructural o funcional, las pruebas psicométricas y la neuronavegación en los pacientes en los que estas pruebas están indicadas. El propósito es seleccionar la técnica, la diana, los parámetros y la organización de las sesiones más adecuados para cada situación clínica, realizando además un seguimiento de la evolución y la tolerabilidad.
Preguntas frecuentes sobre los últimos avances en neuromodulación
¿Qué es la neuromodulación personalizada?
Es un enfoque que adapta el tratamiento a las características clínicas, anatómicas y funcionales del paciente. Puede integrar pruebas psicométricas, EEG, resonancia magnética y neuronavegación para seleccionar la diana y los parámetros de estimulación.
¿Qué diferencia existe entre la EMT convencional y la personalizada?
La EMT convencional puede utilizar una localización y unos parámetros estandarizados. La personalizada incorpora información individual para decidir dónde, cómo y con qué organización aplicar la estimulación.
¿Qué función tiene la neuronavegación?
La neuronavegación permite relacionar la posición de la bobina con la imagen cerebral del paciente, facilitando la localización y reproducción de la diana seleccionada durante las sesiones.
¿En qué consisten los protocolos acelerados?
Consisten en administrar varias sesiones de estimulación durante una misma jornada, respetando intervalos y parámetros previamente establecidos. Su objetivo es concentrar el tratamiento en menos días.
¿La resonancia funcional es necesaria para todos los pacientes?
No. Puede resultar útil en determinados protocolos o perfiles clínicos, pero su indicación debe decidirse individualmente. Muchos tratamientos pueden planificarse mediante otros métodos validados.
¿Personalizar la EMT garantiza mejores resultados?
No puede garantizarse una respuesta concreta. La personalización mejora la precisión y permite ajustar el tratamiento, pero los resultados dependen de múltiples factores y la evidencia sobre algunas estrategias continúa evolucionando.
¿Quieres saber si la neuromodulación puede estar indicada en tu caso?
El equipo médico del IASC puede estudiar tus antecedentes, síntomas y tratamientos previos para valorar qué abordaje resulta más adecuado.
Fuente audiovisual y referencias científicas
- Vídeo: Últimos avances en Estimulación Magnética Transcraneal: neuromodulación personalizada , grabado por el Dr. Álvaro Moleón Ruiz , médico psiquiatra y coordinador de la Unidad de EMT del Instituto Andaluz de Salud Cerebral.
- Stanford Neuromodulation Therapy: ensayo clínico aleatorizado y doble ciego
- Ensayo clínico de 2026 sobre Stanford Neuromodulation Therapy y biomarcadores EEG
- Comparación entre selección de la diana mediante conectividad funcional y localización craneal
- Ensayo sobre estimulación theta-burst acelerada individualizada mediante resonancia funcional y EEG

