Educación en salud mental en colegios | Álvaro Moleón

Mockup de la entrevista de RTVE al psiquiatra Álvaro Moleón sobre educación en salud mental en los colegios.

¿Debería enseñarse salud mental en colegios e institutos igual que se enseñan hábitos relacionados con la salud física? El Dr. Álvaro Moleón Ruiz, director médico del Instituto Andaluz de Salud Cerebral (IASC), defiende la necesidad de incorporar la educación emocional y la psicoeducación a las aulas en una entrevista publicada por RTVE Noticias.

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, el psiquiatra analiza algunos de los principales retos actuales: la prevención del suicidio, el bienestar emocional de niños y adolescentes, el impacto de las pantallas, las dificultades para acceder a profesionales y la búsqueda de tratamientos cada vez más personalizados.

Álvaro Moleón aborda en RTVE los retos de la salud mental

El Dr. Álvaro Moleón Ruiz es médico especialista en Psiquiatría y director médico del Instituto Andaluz de Salud Cerebral. Su actividad clínica e investigadora está especialmente vinculada a la psiquiatría intervencionista, la depresión resistente y las técnicas de neuromodulación.

En la entrevista concedida a RTVE Noticias, publicada el 10 de octubre de 2026, plantea la necesidad de abordar la salud mental desde la prevención y no únicamente cuando ya existe un trastorno o una situación de crisis.

«Debería haber clases de salud mental en los colegios».

Dr. Álvaro Moleón Ruiz en RTVE Noticias

Esta propuesta no implica convertir las aulas en consultas psicológicas, sino proporcionar a niños y adolescentes conocimientos básicos para reconocer el malestar emocional, adquirir hábitos saludables, reducir el estigma y saber cuándo y dónde solicitar ayuda.

¿Qué podrían aportar las clases de salud mental?

La educación en salud mental puede ofrecer herramientas para comprender mejor las emociones y afrontar las dificultades propias de cada etapa. También puede ayudar a detectar señales de alarma que, sin una formación básica, podrían pasar inadvertidas o atribuirse únicamente a la edad.

Entre los contenidos que podrían abordarse en colegios, institutos y universidades se encuentran:

  • Conocimientos básicos sobre salud mental y bienestar emocional.
  • Identificación de cambios emocionales o conductuales persistentes.
  • Prevención del estigma asociado a la psicología y la psiquiatría.
  • Hábitos saludables relacionados con el sueño, la alimentación y las rutinas.
  • Riesgos asociados al consumo de alcohol y otras sustancias.
  • Uso responsable de las pantallas y las redes sociales.
  • Estrategias para pedir ayuda a familiares, profesores o profesionales.
  • Información sobre los recursos disponibles ante una situación de crisis.

La psicoeducación no permite diagnosticar un trastorno ni sustituye una valoración profesional. Su función es facilitar conocimientos, mejorar la prevención y ayudar a que las personas puedan reconocer cuándo necesitan apoyo.

La prevención como uno de los grandes desafíos

Durante la entrevista, Álvaro Moleón sitúa la prevención del suicidio entre los principales retos de los profesionales de la salud mental. El abordaje debe incluir una mayor concienciación social, formación para reconocer las señales de alarma y un acceso más rápido a psicólogos y psiquiatras.

Los comentarios relacionados con la muerte, las autolesiones, la desesperanza intensa o la sensación de no poder continuar deben tomarse siempre en serio. Preguntar de forma directa y respetuosa por estos pensamientos no los provoca, sino que permite valorar la situación y buscar ayuda.

En el blog del IASC puede consultarse más información sobre las señales de depresión en adolescentes y la importancia de solicitar una valoración cuando los cambios emocionales o conductuales persisten.

La salud mental debe abordarse desde una perspectiva biopsicosocial

Otro de los puntos centrales de la entrevista es que los problemas de salud mental no tienen una única causa. Su aparición y evolución pueden estar condicionadas por la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales.

Existen trastornos con una importante base biológica, pero las circunstancias personales, familiares, económicas y sociales pueden aumentar la vulnerabilidad o dificultar la recuperación. La precariedad, los problemas de acceso a la vivienda, el consumo de sustancias, la falta de descanso o la ausencia de una red de apoyo son algunos de los elementos que pueden influir en el bienestar emocional.

Por este motivo, cada caso debe estudiarse de manera individual. Una valoración adecuada permite comprender qué factores están interviniendo y diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de la persona.

Pantallas y redes sociales: educar en lugar de demonizar

Las pantallas forman parte de la vida cotidiana y pueden aportar oportunidades de comunicación, aprendizaje y entretenimiento. Sin embargo, su utilización excesiva puede desplazar actividades esenciales como el descanso, el ejercicio, las relaciones presenciales o el tiempo compartido en familia.

Las redes sociales también pueden favorecer una comparación constante con versiones idealizadas de la vida de otras personas. En momentos de vulnerabilidad, esta exposición puede afectar a la autoestima y aumentar la percepción de aislamiento o insatisfacción.

El objetivo no debe limitarse a controlar el número de horas. También es importante conocer qué contenidos consume el menor, cómo interactúa en internet y cómo se siente después de utilizar las redes sociales.

La educación digital debería ayudar a desarrollar una mirada crítica, establecer límites saludables y detectar posibles situaciones de ciberacoso, dependencia o exposición a contenidos perjudiciales.

Normalizar la petición de ayuda

Aunque cada vez se habla con mayor naturalidad de salud mental, todavía existen personas que retrasan la búsqueda de apoyo por miedo al estigma, por desconocimiento o porque interpretan la petición de ayuda como una muestra de debilidad.

Normalizar la atención psicológica y psiquiátrica permite actuar antes de que el malestar se agrave. Pedir ayuda no implica necesariamente que exista un trastorno grave: también puede servir para comprender una situación, adquirir herramientas y prevenir complicaciones.

Cuando el sufrimiento persiste o afecta al sueño, los estudios, el trabajo, las relaciones o las actividades cotidianas, es recomendable solicitar una valoración. En el IASC, este abordaje puede realizarse desde la Unidad de Psicología o la Unidad de Psiquiatría, según las características de cada caso.

Psicoterapia, farmacoterapia y neuromodulación

Álvaro Moleón explica en RTVE que el tratamiento de los trastornos mentales puede apoyarse en tres grandes pilares: la psicoterapia, el tratamiento farmacológico y las técnicas de estimulación cerebral o neuromodulación.

Estas opciones no son excluyentes. Pueden combinarse dentro de un plan terapéutico individualizado, teniendo en cuenta el diagnóstico, la gravedad de los síntomas, los tratamientos anteriores, las circunstancias personales y la evidencia científica disponible.

La psicoterapia

La psicoterapia permite trabajar sobre pensamientos, emociones, conductas, relaciones y experiencias que pueden estar generando o manteniendo el malestar. Existen distintos enfoques y la elección debe adaptarse a las necesidades de cada persona.

El tratamiento farmacológico

Los psicofármacos pueden resultar necesarios en determinados trastornos y niveles de gravedad. Su prescripción, seguimiento y retirada deben realizarse bajo supervisión médica, valorando tanto sus beneficios como los posibles efectos secundarios.

La Estimulación Magnética Transcraneal

La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) es una técnica de neuromodulación no invasiva que utiliza pulsos magnéticos para actuar de manera dirigida sobre determinadas áreas y redes cerebrales.

Puede valorarse, entre otras indicaciones, en determinados pacientes con depresión resistente que no han obtenido la respuesta esperada con los tratamientos habituales. La EMT no es adecuada para todas las personas ni sustituye automáticamente a la psicoterapia o la medicación.

Su indicación debe partir siempre de una evaluación médica y de un protocolo adaptado a cada paciente. El objetivo de la psiquiatría de precisión es avanzar hacia tratamientos más específicos, eficaces y personalizados.

La importancia de mejorar el acceso a profesionales

La prevención y la normalización de la salud mental deben ir acompañadas de recursos asistenciales suficientes. Detectar un problema sirve de poco si la persona no puede acceder a una valoración y a un seguimiento con la frecuencia adecuada.

En la entrevista se aborda la escasez de profesionales, las listas de espera y las dificultades para mantener una atención psicológica continuada. Estas limitaciones pueden retrasar el diagnóstico, dificultar el tratamiento y favorecer que algunos problemas se cronifiquen.

La educación emocional en las aulas debe formar parte, por tanto, de una estrategia más amplia que incluya prevención, atención profesional, coordinación entre servicios y tratamientos basados en la evidencia.

Lee la entrevista completa en RTVE Noticias

La entrevista completa profundiza en la prevención del suicidio, el bienestar emocional de los jóvenes, el efecto de las pantallas, las diferencias en la petición de ayuda, el consumo de ansiolíticos y el desarrollo de técnicas de neuromodulación.

Leer la entrevista completa a Álvaro Moleón en RTVE Noticias.

Si necesitas orientación profesional, puedes contactar con el Instituto Andaluz de Salud Cerebral para solicitar información o una valoración especializada.

Preguntas frecuentes sobre educación y salud mental

¿Qué es la educación en salud mental?

La educación en salud mental o psicoeducación consiste en ofrecer conocimientos y herramientas para comprender las emociones, reconocer posibles señales de alarma, reducir el estigma, adquirir hábitos saludables y saber cuándo solicitar ayuda profesional.

¿Por qué es importante hablar de salud mental en los colegios?

Porque la infancia y la adolescencia son etapas fundamentales para el desarrollo emocional. Abordar estos temas con naturalidad puede mejorar la prevención, facilitar la detección temprana y ayudar a que los jóvenes sepan cómo actuar ante una situación de malestar.

¿Las clases de salud mental sustituirían al psicólogo?

No. La psicoeducación tiene una función preventiva y formativa, pero no permite diagnosticar ni tratar un trastorno mental. Cuando existe un malestar persistente o una situación de riesgo, se necesita una valoración profesional individualizada.

¿Qué tratamientos existen para los problemas de salud mental?

Dependiendo del diagnóstico y de las necesidades de cada persona, el tratamiento puede incluir psicoterapia, medicación y técnicas de neuromodulación. Las diferentes opciones pueden combinarse y deben ser indicadas y supervisadas por profesionales especializados.

Fuente: Rodrigo García Melero. «Debería haber clases de salud mental en los colegios: el reto de abordar el bienestar emocional de una sociedad en riesgo». RTVE Noticias, 10 de octubre de 2026. Consultar la publicación original.